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El Vaticano ha querido rendir homenaje a una de las figuras más influyentes de la espiritualidad española del siglo XVIII, el Beato Diego José de Cádiz, con la emisión de un matasellos conmemorativo que celebra el 225 aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 24 de marzo de 1801 en Ronda. Una iniciativa que, más allá de su dimensión internacional, vuelve a poner de relieve la profunda vinculación de este célebre capuchino con la ciudad de Cabra.
El matasellos, emitido por la Oficina de Correos y Filatelia del Estado de la Ciudad del Vaticano a petición de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, presenta una imagen del beato sosteniendo un crucifijo, rodeado de doce estrellas en alusión a la Virgen de la Paz de Ronda, a cuyos pies pidió ser enterrado. La pieza, de carácter circular y 38 milímetros de diámetro, incluye además la inscripción conmemorativa en italiano del aniversario de su "dies natalis", es decir, el día de su nacimiento a la vida eterna.
Junto a esta emisión, se ha lanzado una edición limitada de 100 postales que incluyen sello y matasellos vaticano, disponibles en el Santuario de Nuestra Señora de la Paz de Ronda. En ellas aparece el beato orando ante la Virgen, en una obra del pintor rondeño Alejandro Martín Caballero, acompañada por un sello del Papa León XIV.
Un legado profundamente ligado a Cabra
Más allá del homenaje institucional, la figura del Beato Diego José de Cádiz mantiene una especial relevancia para Cabra, donde dejó una huella espiritual e histórica de gran calado. Diversas investigaciones publicadas en este periódico a lo largo de los años han puesto de manifiesto que el fraile capuchino se formó espiritualmente en el convento de Cabra, ciudad a la que regresó en numerosas ocasiones a lo largo de su vida.
Durante su estancia en nuestra localidad, desarrolló una intensa actividad predicadora y consolidó una profunda devoción hacia la Virgen de la Sierra, patrona de Cabra. Según los estudios del profesor Antonio Moreno Hurtado, Fray Diego predicó al menos dos novenas en su honor, la primera en 1777, y posiblemente fue el autor del texto de la novena que aún hoy se conserva y se reza en la ciudad.
La documentación histórica apunta a que en 1779 se presentó un manuscrito con dicha novena para su impresión, recibiendo finalmente licencia eclesiástica en 1780. Este dato refuerza la hipótesis de la autoría del beato, cuya capacidad oratoria y fervor religioso eran ampliamente reconocidos en su tiempo.
La importancia de Cabra en la vida del beato no se limita a su etapa formativa. Situada en el centro geográfico de Andalucía, la ciudad se convirtió en lugar habitual de descanso entre sus numerosas misiones populares, que lo llevaron a recorrer gran parte de España y pronunciar miles de sermones. El convento de San Francisco de Asís, hoy desaparecido, fue uno de los espacios clave en su actividad, así como otros templos egabrenses donde predicó en distintas ocasiones.
Figura clave del pensamiento religioso español
El Beato Diego José de Cádiz no solo destacó como predicador, sino también como escritor y pensador. Su obra más influyente, El soldado católico en la guerra de religión, tuvo un notable impacto en el clima ideológico de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, especialmente durante la Guerra de la Independencia.
Considerado por algunos autores como una figura clave en la reacción contra las ideas ilustradas, su pensamiento y su oratoria influyeron tanto en el ámbito religioso como en el político. Su capacidad para movilizar a las masas y su defensa de la fe católica le valieron el sobrenombre de "Apóstol de España".
La reciente emisión del matasellos vaticano no solo reconoce la figura de este ilustre capuchino, sino que también sirve para reforzar su legado en lugares como Cabra, donde su memoria sigue viva tanto en la tradición religiosa como en el patrimonio histórico. En este sentido, el aniversario se presenta como una oportunidad para redescubrir y poner en valor la figura de un hombre cuya vida y obra siguen proyectando su influencia más de dos siglos después de su muerte, y cuya historia forma parte inseparable del legado espiritual de nuestra ciudad.
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