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«La muerte hay que vivirla desde la vida». Con esas palabras invitó Antonio Ramón Jiménez Montes, comisario de la exposición, a recorrer «La muerte en los papeles», que la Fundación Aguilar y Eslava inauguró el jueves 5 de noviembre en la sala patrimonial del Museo Aguilar y Eslava, con el patrocinio de TdCO · Tanatorios de Córdoba. La muestra reúne documentos del siglo XVI al XX sobre cómo se preparó, se predicó, se anunció y se recordó la muerte por escrito.
Jiménez Montes abrió el acto con el entierro del patrono Antonio de Vargas y Varáez, que murió el 4 de abril de 1779: a las ocho de la mañana del día siguiente, los colegiales fueron a rezarle un responso y cuatro de ellos, con la beca en forma de luto, llevaron el cuerpo hasta el convento de Santo Domingo. «Todo esto lo sabemos porque tenemos un libro de entrada y salida de colegiales», explicó. Entre sus páginas, al catalogar el Archivo, apareció el ritual de aquel entierro, y «es precisamente ese documento el que da origen un poco a la exposición que abrimos esta tarde». «Nosotros queríamos ver la muerte desde la perspectiva de cómo la vieron en el Colegio todas las personas que pasaron por aquí», añadió.
En nombre del patrocinador, Inmaculada Escudero destacó el valor de lo expuesto: «Los testamentos: qué mundo más desconocido y qué bonita manera de honrar la memoria». «Espacios como este nos acercan a descubrir cómo han evolucionado los ritos funerarios a lo largo de cuatro siglos de historia», dijo antes de recordar que, para su empresa, «ofrecer que la memoria se perpetúe es y seguirá siendo uno de nuestros objetivos». Tras el acto, Francisco J. Enríquez, también de TdCO, agradeció a la Fundación que rescate parte de «todo el ritual funerario del que tanto nos cuesta hablar como sociedad» y resumió el motivo del patrocinio: «Queremos que de alguna forma se rompa el tabú de la muerte, que se pueda hablar de ella con naturalidad, y creemos que no hay mejor forma que hacerlo desde la historia».
Jiménez Montes recordó además que TdCO iba a recibir esa misma tarde, en la gala del deporte del Ayuntamiento de Cabra, un reconocimiento por su patrocinio deportivo. Tras las intervenciones, guio a los asistentes por la sala y el grupo terminó en la Biblioteca Histórica de la Fundación.
Qué se puede ver
La exposición se ordena en cinco ámbitos: los testamentos de Luis de Aguilar y Eslava (1679), Gil Alejandro de Vida e Hidalgo (1763) y Manuel de Vargas y Alcalde (1885); los sermones impresos de las honras de Felipe II y de Margarita de Austria; los sermones manuscritos de hacia 1800 por las Ánimas; las esquelas y recordatorios, y el documento de 1779 sobre el entierro del patrono, junto a un catafalco que recrea el velatorio. Otras vitrinas muestran el Malleus maleficarum (Lyon, 1584) y la Práctica deexorcistas del padre Noydens (Madrid, 1661), las Constituciones del Colegio de 1700 o el grabado de una disección de la Anatomía completa del hombre de Martín Martínez (Madrid, 1788).
Cada lunes, miércoles y viernes de noviembre, las redes sociales de la Fundación y aguilaryeslava.org presentan una pieza de la muestra, que tiene también una versión virtual. La exposición está comisariada por Antonio Ramón Jiménez Montes, Mercedes Lama Serrano, José Julio Mesa Vera y Guillermo Lozano Osuna, y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Cabra, el IES Aguilar y Eslava y el Centro de Estudios Vargas y Alcalde, así como de José Luis Osuna (Caché), Moisés Blanco y Aioze R. Trujillo.
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