01.06.26 COLABORACIONES Cuatro siglos de la Custodia procesional de Cabra
La custodia del Corpus de Cabra, una de las grandes piezas del siglo XVII cordobés
Antonio Ramón Jiménez Montes
Aunque no es la primera que consta en la parroquial de Cabra ya que hay referencias - en 1578 - a una como la de Fuenteobejuna, la actual custodia de Cabra es la primera de las grandes custodias cordobesas del siglo XVII que sigue el estilo de Arfe en la de la catedral cordobesa y da paso a las de Santaella, Palma del Río y a las que siguen las de Espejo, Baena y La Rambla, entre otras. Fue acabada en 1626 por el orfebre Sánchez de Luque, cumpliendo este año su cuarto centenario.
27.05.26 OPINIÓN MAFALDA SUEÑA CON UN MUNDO ARCOIRIS
Aprender a mirar de otra manera
Mafalda
El día 2 de abril se celebró el día mundial de Concienciación de las Personas con Autismo. Este día al ser festivo (jueves santo), no se pudo realizar ninguna actividad en nuestro Centro educativo.
26.05.26 COLABORACIONES RESTAURACIÓN
Recuperadas las imágenes de San Joaquín y Santa Ana, en la Iglesia de San Juan de Dios
Antonio Ramón Jiménez Montes | Cronista Oficial de Cabra
El pasado domingo de Pentecostés la iglesia de San Juan de Dios ha vivido un momento especialmente dichoso al recuperar las imágenes restauradas de los padres de la Virgen, San Joaquín y Santa Ana, que han vuelto a colocarse en sendas ménsulas del crucero del templo que fue de los hermanos hospitalarios del Convento-Hospital de San Rodrigo.
08.05.26 COLABORACIONES SILUETAS DE MUJERES EGABRENSES 3
EULALIA MOLINA Y MARÍA DE LA SIERRA VIÑAS
Manuel Guerrero Cabrera
No tenemos claro si hay un motivo en la ordenación de las mujeres dentro de las Siluetas de mujeres egabrenses de Juan Soca y Pedro Iglesias.
11.04.26 OPINIÓN MAFALDA SUEÑA CON UN MUNDO ARCO IRIS
Gestionar las emociones. Gestionar la tristeza
Mafalda
Amigo, ya no podrás leer este artículo. Ya no podré saborear tus sabias y reconfortantes palabras. Ni podré dialogar contigo de lo divino y de lo humano. Ni podré contarte mis más íntimos secretos. Ni podré abrazarte. Ni escuchar esas bellas melodías que conseguías al acariciar las teclas de tu piano. Ni pasear contigo elaborando y recitando poesía. Ni compartir momentos rebosantes de paz.
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