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Durante los días 10, 12, 16 y 17 del corriente mes de octubre 2.010, con el patrocinio de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento, en el citado Teatro Liceo de la ciudad baenense, situado en la monumental Plaza de la Constitución, hemos tenido la oportunidad de asistir a unas representaciones de la alegre y divertida zarzuela del alicantino Ruperto Chapí, EL REY QUE RABIÓ, obra de una gran cantidad de números musicales que la hacen se asemeje a una opereta, que en un trabajo ímprobo han montado los hombres y mujeres de Baena amantes de la música y que es de justicia felicitarlos por la calidad y categoría con que han defendido esa preciosa joya, nada menos que de 3 actos y casi 3 horas de duración, bien por los solistas o por el coro que intervinieron en el reparto, alrededor de 120 personas, incluida la orquesta y personal de escena.
Hay que decir que el aforo del Teatro ha estado a rebosar las 4 funciones y que espectadores no sólo de Baena, sino de los pueblos limítrofes, han disfrutado de la excelente producción, que poco tiene que envidiar a representaciones de teatros de más fuste, pues por momentos casi los ha superado.
El alma de todo esto ha sido José Antonio Varo Mora, músico cordobés avecindado en la localidad baenense, que dirige la Banda de Música y la Agrupación Coral, desde su creación en 1985, y por si fuera poco también lleva adelante la formación del Centro Filarmónico Egabrense, por supuesto con gran profesionalidad y éxito, pues sólo habiendo visto estas representaciones ya podemos decir cómo son las manos que llevan la batuta, aparte de la cordialidad innata de su persona.
En el foso una gran orquesta, denominada “Baena, ciudad del olivar y del aceite”, en la que había figuras de categoría, profesores de varios Conservatorios andaluces, Granada, Córdoba, Lucena, etc. hicieron que sonara con calidad y que José Antonio Varo llevó con buen acierto al no “tapar” nunca a los cantantes. Hubo algunos egabrenses participantes en la representación y en el “making” de la obra, Rafael Sabariego, estuvo como pianista repasador y en Defecto de Arpa en la orquesta.
Qué decir de los solistas, tuvimos un Rey de lujo, Pablo García López, emergente tenor lírico ligero cordobés, que con sus 22 años bordó el papel como cantante, lo dijo muy bien en la zona central alcanzando el si bemol agudo con toda limpieza y facilidad en los agudos, así como de actor, pues era un rey joven creíble y lo representó como tal. No tiene a quien envidiar y dará que hablar.
Su “partenaire” Rosa, Eva Mª Sanz, soprano (de afición), estuvo perfecta. Parecía que era profesional, pues su papel lo defendió bien, cantando y actuando con suma elegancia. Magnífica en el corto dúo final con el Rey en el 2º acto, “No llores Rosa mía”.
Y un tercero, Jeremías (que se queda compuesto y sin novia), Francisco Montilla Piernagorda, fue un tenor impresionante por su actuación, tanto en su faceta cómica como seria, con un Raconto –trabalenguas- bien dicho, a pesar de su dificultad musical.
El Gobierno del Rey –los 4 Consejeros- del país imaginario en que transcurre la acción, estuvo muy bien elegido por la Directora escénica, aunque quizá se quedó corta en la “cuota femenina”, que sólo alcanzó un 25% con la Almiranta. El Gobernador lo hizo el barítono cómico Rafael Alarcón Aragón, bastante bien defendido. El General-pastor, otro barítono, Rafael Ramírez García, muy bien en su doble caracterización. La Almiranta, Mª José Barcos Aguilera, contralto o mezzo, con su porte señorial, también correcta. Y el Intendente, el elegante con frac, Antonio Montilla Piernagorda, tenor cómico, como su hermano, idem. Todos ellos cantando muy afinados, individualmente como en los cuartetos.
Pero todavía había más figuras. El Capitán, Antonio Vázquez Jurado, tenor cómico, bien caracterizado en su papel de militar.
Otro tenor cómico, José A. Alfonso Vega, fue un Alcalde excelente, pues supo “contentar a su pueblo”.
Los amos de la Hacienda fueron la soprano Conchi Santano Serrano en el papel de María y Domingo Argudo Burbano, en el papel actoral de Juan, su esposo. María cantó con gusto las tres coplillas “Por ente las mieses” de la mazurca, con el coro de segadores. Como todos, fueron buenos cantantes y buenos actores.
El Coro formado por más de 50 personas de las cuatro cuerdas estuvo bien ajustado, destacando sobre todo en el Coro femenino de pajes y el famoso Coro de Doctores, incluida enfermera, de bajos, ambos del 3er acto. 4 tenores, componentes del Centro Filarmónico Egabrense, colaboraron con las huestes baenenses.
Y por último la Directora de escena Covadonga Martínez , que ya había presentado antes en Baena la Zarzuela “El barberillo de Lavapiés” y una adaptación de la ópera “Las bodas de Fígaro”, junto con su Ayudante de Dirección, Antonia Moreno Monroy, sobresalientes, pues sacaron partido de todo. Del magnífico, variado y excelente vestuario diseñado por Mercedes Porcuna y por los miembros de la Agrupación Coral. De la luminotecnia, omnipresente en toda la representación, realizada con maestría por cuatro baenenses, De la escenografía minimalista, propia de teatros pequeños, que tuvo sus pinitos con una gigantesca lámpara palaciega que descendió de las bambalinas y unas murallas representativas del cuartel. Y de muchos detalles que no olvidaron, como la alegoría de la salida de la Luna con el fondo musical del Nocturno en una visión plástica preciosa, la presentación de las embajadas, con un vestuario también magnífico, incluido escocés con su falda tradicional, los disfraces de las ovejitas encarnadas por cuatro pequeños, que el público acogió con aplausos, y el perro, y sus ladridos (un tenor muy “afinado” y a tiempo).
También un ballet intervino en “el baile del pueblo” cuya coreografía estuvo a cargo de Mª del Mar Luna.
No puedo tampoco olvidar el magnífico programa de mano que se entregó a los asistentes, con una calidad y composición excepcional, que quedará como recuerdo de este acontecimiento.
El público lo pasó bien, aplaudió con fervor en cada número, pues no era para menos y los bravos también se oyeron. Los saludos finales fueron ya el delirio. Una representación muy comprensible argumentalmente para todos, cosa que es de agradecer y que hace que una obra triunfe.
Enhorabuena a la Agrupación Coral de Baena por su 25º Aniversario y por lo que han ofrecido a su pueblo y a la comarca, fruto del trabajo de todos y que les ha supuesto un espaldarazo de calidad, Y a seguir adelante.
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