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Ha recalcado que sufrir con el otro, por los otros, sufrir por amor de la verdad y de la justicia; sufrir a causa del amor y con el fin de convertirse en una persona que ama realmente, son elementos fundamentales de la humanidad, "cuya pérdida destruiría al hombre mismo".
Precisamente, el Pontífice ha destacado que las diversas formas de sufrimiento que, a lo largo del Vía Crucis, han desfilado son llamadas del Señor para edificar la vida siguiendo sus huellas y hacer de los hombres "signos de su consuelo y salvación".
"Que sepamos acoger estas lecciones y llevarlas a la práctica. Miremos para ello a Cristo, colgado en el áspero madero, y pidámosle que nos enseñe esta sabiduría misteriosa de la cruz, gracias a la cual el hombre vive", ha dicho.
El Papa ha resaltado la contemplación de las "extraordinarias imágenes" del patrimonio religioso de las diócesis españolas. "Son imágenes donde la fe y el arte se armonizan para llegar al corazón del hombre e invitarle a la conversión", ha dicho. A su vez, ha recalcado que "cuando la mirada de la fe es limpia y auténtica", la belleza se pone a su servicio y es capaz de representar los misterios de la salvación de los hombres hasta conmoverlos profundamente y transformar su corazón, "como le sucedió a Santa Teresa de Jesús al conemplar una imagen de un Cristo muy llagado".
Tras preguntarse cómo devolveran los hombres el amor y la entrega de Cristo, el Pontífice ha concluido que la pasión de Cristo impulsa a cargar sobre los hombros el sufrimiento del mundo, "con la certeza de que Dios no es alguien distante o lejano del hombre". "Al revés, se hizo uno de nosotros para poder compadecer Él mismo con el hombre, de modo muy real, en carne y sangre", ha dicho, tras detacar los comentarios y la labor de las Hermanitas de la Cruz, que "sirven a los más pobres y los más menesterosos".
En su oración incial, el pontífice ha recalcado que, al mismo tiempo que se contempla la pasión de cristo, se presente el sufrimiento de "tantos hermanos que, como consecuencia del pecado propio y ajeno, transitan por enormes vía crucis con el peligro de perder la fe y la esperanza".
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