Una mesa redonda sobre el trabajo de la mujer abre el curso del colectivo "Mujeres y Teología" de Cabra
A.R.J.M.
Bajo el título "Trabajo de mujer: ¿liberación o carga?", la mesa redonda organizada por la asociación Mujeres y Teología de nuestra ciudad, iniciaba en la noche del viernes 21 de octubre sus actos para el presente curso. Lourdes Briones, Pilar Esteo, Loli Moreno y Chari Montilla, ofrecieron sus puntos de vista y experiencias a un nutrido grupo de personas que llenaron el patio de cristales del Aguilar y Eslava, actuando como moderadora Maria Luisa Ballesteros.
Cada una de las participantes fueron respondiendo a cuestiones planteadas por la moderadora sobre el papel de la mujer en el mundo del trabajo y la evolución que se ha ido produciendo a lo largo del tiempo. Desde la experiencia diversa de cada una de ellas, la mesa redonda fue enriquecedora en tanto que pudieron plantearse cuestiones como el retraso de la edad de primera maternidad; la incidencia del trabajo de la mujer fuera de la casa; la colaboración o falta de ella por parte de los hombres en las tareas domésticas; el papel de la mujer como puntal en la organización de la vida familiar; la importancia de los hijos y de ser madre en la sociedad actual; la falta de reconocimiento por parte de la sociedad y de la política hacia la igualdad real y compartida; la importancia de las abuelas y abuelos en la educación de los niños; o la importantísima presencia de la mujer en la Iglesia y su falta de derechos en una institución marcadamente machista.
Tras la mesa redonda, algunas de las personas asistentes pudieron plantear cuestiones acerca de los temas planteados, quedando clara la conclusión de que la educación es la única manera de hacer cambiar los roles del hombre y de la mujer, acercando la igualdad real tanto en la vida familiar como en la sociedad en general.
MUJERES Y TEOLOGÍA
Esta asociación es un colectivo de mujeres comprometidas e interesadas por la Teología desde la perspectiva femenina, compartiendo su fe y experiencia de cristianas.
Desde el año 2002 trabajan en nuestra ciudad para que se reconozca la participación plena de las mujeres en la vida eclesial y la desaparición de todo tipo de discriminación por razón de género y estado, en la Iglesia y en la sociedad.