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Desde el grupo se afirma que “una vez que hemos conocido el informe definitivo de fiscalización del gasto corriente y gasto de personal de la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí en el año 2010, y en relación con las conclusiones finales del mismo, éstos son, a nuestro juicio, bochornosos e inadmisibles desde el punto de vista de la ética política, y escandalosos si tenemos en cuenta la actual situación de crisis económica. Además, se encuentran muy alejados de la eficacia y eficiencia en la gestión del gasto público que se espera de quien tiene la responsabilidad de gobernar y gestionar”.
Según IU, “produce sonrojo que a lo largo del ejercicio 2010 se encuentren facturas por importe de 43.453 euros en concepto de manutención con motivo de reuniones de planificación, preparación o montaje de exposiciones. Produce, asimismo, vergüenza que el importe de estos almuerzos asciendan hasta 75 y 90 euros por comensal, y que el gasto en concepto de comisarios y coordinadores hayan supuesto 68.020 euros”.
“No es admisible”, afirman los diputados y diputada provinciales, “que no existan criterios definidos para la selección de las personas que realizan este tipo de trabajo, teniendo en cuenta que el importe de los honorarios asciende hasta 9.000 euros en algunas ocasiones, por lo que había que haber solicitado, como consta en el informe de Intervención, al menos tres candidaturas o realizar una convocatoria para que pudieran presentarse más aspirantes y poder elegir la opción más ventajosa para la Fundación y por decreto”.
“Desde Izquierda Unida tenemos la convicción de que la transparencia y la integridad es una obligación ética de todos los políticos e instituciones públicas”, señala el grupo. “No es suficiente parecer transparente y ético, sino que hay que serlo. Hay que serlo por uno mismo y por los demás, y porque la opinión pública ya no se fía, como demuestran las últimas encuestas del CIS, que sitúan a la clase política como uno de los problemas que más preocupa a la ciudadanía”.
Asimismo, IU considera que “hay que ser ético y transparente porque las instituciones deben recuperar un prestigio que, desde la Transición, han ido perdiendo gradualmente hasta llegar al estado de escepticismo actual. Actuaciones como éstas inspira desconfianza e incluso irritación de la ciudadanía y no ayudan, para nada, a la regeneración democrática”.
Por todo ello, desde el grupo de diputados y diputada de IULV-CA en la Diputación Provincial de Córdoba “se insta al equipo de gobierno a atender todas las recomendaciones que se hacen desde Intervención para evitar que se sigan produciendo en el futuro, así como la exigencia de responsabilidades”.
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